miércoles, 15 de febrero de 2017

Gustave Flaubert - Madame Bovary (fragmento)

"- Sí, tengo una religión: la mía, que es mejor que la de todos, sin sus majaderías y sus falsedades. Yo adoro a Dios, creo en el Ser Supremo, en un Creador, quienquiera que sea, me tiene sin cuidado, quién nos ha colocado en la tierra para que cumplamos nuestros deberes de ciudadanos y de padres de familia. Pero yo no tengo porqué ir a la iglesia a besar bandejas de plata, ni a engordar con mi dinero a unos cuantos vividores, que comen mejor que nosotros.
Puede adorarse a Dios lo mismo en un bosque o en un campo, que contemplando la bóveda celeste, como los antiguos. Mi Dios es el de Sócrates, el de Franklin, el de Voltaire, el de Béranguer. Estoy por la profesión de fe del Vicario Saboyano, y por los inmortales principios del 89. Por eso no admito que a un pobre hombre Dios, que se pasee por su jardín con su bastón en la mano, aloje sus amigos en el vientre de las ballenas, muera lanzando chillidos y resucite al cabo de tres días; cosas absurdas en sí mismas y completamente opuestas, por otra parte, a todas las leyes de la física; lo que, de paso, nos demuestra que los curas han vivido siempre en una ignorancia miserable, y se esfuerzan en hacer caer en ella a los pueblos."

1 comentario:

  1. Pues qué sencillo y qué contundente.

    Me encanta, de verdad que sí

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